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11/12/2018

Intendencia envía cuadro de Figari a Buenos Aires para verificar si es auténtico

 La directora del Museo Blanes viajó con el óleo presuntamente “apócrifo” que será estudiado en la Universidad Nacional de San Martín


Walter Pernas / Sudestada / @PernasWalter

“Si este es el falso, es un excelente falso”, dijo a Sudestada la directora de Museo Blanes, Cristina Bausero, antes de emprender viaje a la capital argentina junto al cuadro “Quién carga con el muerto”.

La profesional se calza unos guantes de latex para movilizar la obra que lleva la firma “P. Figari” e integra el acervo del Museo desde hace más de cincuenta años. La autenticidad del cuadro quedó en duda tras una investigación de Sudestada que descubrió un óleo “gemelo” en una casa de subastas de la ciudad de Buenos Aires.

Se siente fresco –se busca estabilidad de humedad y temperatura– en el subsuelo del Museo Blanes, donde se conserva la colección de Figari y otras obras de mucho valor patrimonial.

Bausero enciende una lámpara que ilumina “Quien carga con el muerto”, y explica que ella no es experta en autentificación…

“Puede haber gente con un ‘expertise’ mayor, y reconocer si son o no obras de Figari –subrayó la titular del Blanes–, pero teniendo en cuenta la tecnología que hoy existe, al menos en Buenos Aires –no en Montevideo– el cuadro debe ser expuesto a esos estudios para llegar a tener la mejor información que podamos” respecto del origen de la pintura.

“Pase lo que pase, la obra original debe quedar en el Museo Blanes. Si el auténtico es el que tiene Zurbarán debería volver a Uruguay”, sentenció Bausero.

La profesional explicó que el Estado recibió las obras como originales y que eso debe verificarse: “Si al Museo le donan una obra que es falsa, alguien debe encargase de restituir la original al Estado, porque es patrimonio de todos los uruguayos”, sostuvo.

“Quién carga con el muerto”, entre otras pinturas, fue cedida en 1959 a la Intendencia de Montevideo por Delia Figari, hija del artista. La cedente recibió a cambio una renta mensual vitalicia hasta que falleció en 1975.


"Quién carga con el muerto", previo al trabajo de acondicionamiento para el envío a Buenos Aires.

“Ante la denuncia de Sudestada, conversé con las autoridades correspondientes y desde la Intendencia se decidió que la obra de Figari que tenemos en el Museo debe ser expuesta a estudios tecnológicos en un laboratorio de Buenos Aires para determinar si es o no auténtica”
, señaló Bausero.

El cuadro será analizado en Tarea-Instituto de Investigaciones sobre el Patrimonio Cultural que depende de la Universidad Nacional de San Martín, a cargo de expertos en este tipo de estudios, pero además conocedores de la obra de Figari.

La titular del Museo Blanes entiende que hay “razones de peso” para sospechar que la pintura puede ser falsa: “tenemos una colección muy valiosa de Figari en el Museo, pero sabemos de la gran falsificación que hizo (Federico) Vogelius” en 1960, cuando estuvo a cargo de trasladar los cuadros entregados por la familia del artista, para ser exhibidos en una muestra internacional.

La Intendencia contrató a una empresa especializada en este tipo de transporte y el envío se realizó vía “valija diplomática”.

El cuadro fue “consolidado” por eventuales desprendimientos de pintura. El protocolo indica que debe ser trasladado en un cajón de madera, forrado por dentro con espumas especiales que protegen la obra –embalada en papel de alta calidad– de los movimientos del viaje.

A su vez, por razones de seguridad, la pintura cruzó el río bajo la supervisión de un “correo”, es decir una persona responsable –en este caso la propia directora del Museo Blanes– que acompaña el traslado. Así lo exige el seguro.

Antes de trabajar sobre la obra para efectuar los análisis debe transcurrir un período de 24 horas de “estabilización”, de acuerdo a los protocolos internacionales.

Métodos tecnológicos para investigar una obra  


Foto: Tarea, Universidad Nacional de San Martín, Buenos Aires.

La conservadora-restauradora del Museo Blanes, Claudia Barra, dijo a Sudestada que para realizar estudios que apunten a determinar la autenticidad de una obra debe partirse de un “acopio de datos previos”, históricos, que revelan información respecto de “técnicas, estilo pictórico, cambios en la forma de pintar de un artista”, entre otras posibilidades.

Luego pueden ensayarse diversas técnicas –explicó–, priorizando los análisis “no destructivos”, es decir aquellos que evitan extraer muestras o causar otros daños a una pintura.

Relató que en general mediante la técnica visual comparativa, se busca considerar “grafismo, intensidad, movimiento”, entre otros aspectos, y se aplica sobre cierto número de obras, si es posible “veinte” o más pinturas del artista.

Pero pueden enumerase otras como “radiografía, reflectografía infrarroja, espectrometría Raman (estudio de visualización mediante fuentes de luz canalizadas por fibra óptica)”, señaló.

Tecnología láser (uso de luz infrarroja) será la que se aplicará en el Instituto Tarea de la Universidad Nacional de San Martín.

Barra explicó que además de lo estrictamente visual, si es necesario se pueden realizar “estudios estratigráficos” que requieren de la extracción de muestras de “uno por un milímetro”, por ejemplo de zonas en las que “ya haya un desprendimiento” o del “borde” de una obra. Así, mediante “análisis químicos” se logra estudiar “pigmentos, aglutinantes”, entre otros componentes, señaló la restauradora.

Siempre se busca tener la mayor certeza sobre la autenticidad de una obra; muchas veces se logra una “afirmación categórica”, en ciertos casos se expresa una “factibilidad importante”, y hay casos en los que “no es posible discernir” si una obra es o no auténtica, apuntó Barra.
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