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13/08/2018

Organizaciones exigen parar la "aventura especulativa" de Petrel en busca de petróleo

Una docena de ONGs llama a la reflexión por derrame de lodos en busca de petróleo en Acuífero Guaraní y considera "peligroso" dejar en sus manos estas perforaciones
Más de una docena de organizaciones ambientales y de la sociedad civil realizaron un llamado a la reflexión tras comprobarse varios derrames de lodos en busca de petróleo y exigen que "no se siga arriesgando la integridad de nuestra mayor reserva de agua, el Acuífero Guaraní, por la aventura especulativa de una empresa sin trayectoria en la industria petrolera, que atraviesa desde hace tiempo serias dificultades financieras en la Bolsa australiana".
 
La petrolera australiana Petrel, que había tenido un derrame de 125 metros cúbicos de lodo en el pozo de Cerro Padilla, en el departamento de Paysandú, tuvo un nuevo derrame de 220 metros cúbicos durante la perforación en Cerro de Chaga, departamento de Salto, tal como informó Sudestada. Hasta ahora, sin que se sepan los impactos de esa infiltración en una falla natural del basalto de la llamada formación Arapey sobre el Acuífero Guaraní.
 
Esta es la segunda vez que la empresa no cumple con una de las condiciones bajo las cuales fueron autorizadas esas perforaciones, al no informar de este incidente a la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) en el momento en que se produjo. 
 
"Del registro de los hechos en el formulario de operaciones se deduce que los operadores no actuaron en tiempo y forma como para contener esos derrames y reducir sus efectos", señala un comunicado redactado por la Asociación Civil Ambientalista de Salto (ACAS), Paysandú Libre de Fracking, Paysandú Nuestro, Asamblea Popular Ambiental Colón-Ruta 135, Tacuarembó por el Medio Ambiente, Rivera por la Vida Sustentable y el Agua, Uruguay Libre de Megaminería, la Coordinadora Ambiental Todas las Manos, la Fundación Arayara y el Centro Latinoamericano de Estudios Políticos, Sociales y Ambientales, entre otras organizaciones que defienden la calidad del ambiente en suelo uruguayo.
 
Las organizaciones aseguran que Schuepbach Energy Uruguay -a cargo de la firma australiana Petrel- argumentó que el derrame no tenía el carácter de “incidente ambiental”, como establece la autorización y que, por lo tanto, no estaba obligada a comunicarla. Sin embargo, para la Dinama la infiltración superó esta previsión y no se actuó con la rapidez necesaria para "minimizar la infiltración de lodos en las formaciones geológicas, por lo que correspondía sancionar a la empresa".
 
"A raíz de estos hechos, el Ministerio de Medio Ambiente le aplicó una multa de 1.500 Unidades Reajustables (unos 50 mil dólares estadounidenses) a la firma Schuepbach, responsable del contrato con Ancap, y la intimó a presentar, antes del 1° de setiembre próximo, la evaluación de una consultora independiente sobre el impacto del último derrame como condición para autorizarla a proseguir las perforaciones", indica el comunicado.
 
Para los defensores del ambiente "la falta de idoneidad técnica demostrada por Petrel para realizar las perforaciones y para responder a las contingencias, a lo que agrega el incumplimiento de los controles establecidos por la autorización ambiental, pues ante cada derrame alega haber encontrado problemas inesperados y minimiza sus efectos, la única decisión sensata es suspender indefinidamente estas perforaciones".
 
Los ambientalistas desde que se presentó este proyecto de perforaciones en busca de hidrocarburos en los departamentos de Tacuarembó, Paysandú y Salto, realizan advertencias con el respaldo de informes técnicos de los riesgos que se corrían. "Lamentablemente, a medida que avanzaron los trabajos comprobamos que todas nuestras previsiones eran ciertas", señalan en el comunicado.
 
Los defensores del ambiente aseguran que "es posible deducir de la información oficial disponible, los hechos relatados son una prueba contundente de la farsa del control que adujo la empresa y del insuficiente control de la Dinama en todo este proceso" y solicitan, una vez más, que "se detengan las perforaciones".
 
Por ese motivo el conglomerado de organizaciones hacen un llamado a reflexión y exigen que "no se siga arriesgando la integridad de nuestra mayor reserva de agua, el Acuífero Guaraní, por la aventura especulativa de una empresa sin trayectoria en la industria petrolera, que atraviesa desde hace tiempo serias dificultades financieras en la bolsa australiana, con lo cual es más peligroso aún dejar bajo su responsabilidad esas perforaciones".