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21/10/2017

Es inminente la extradición desde España del represor Eduardo Ferro

Considerado uno de los protagonistas del Plan Cóndor, se había fugado de la Justicia uruguaya que lo investiga por la desaparición de Oscar Tassino
El Consejo de Ministros del gobierno español aprobó seguir adelante con el proceso de extradición a Uruguay del coronel retirado Eduardo Augusto Ferro Bizzozero, considerado uno de los principales operadores del Plan Cóndor, cuando se cometieron delitos de lesa humanidad durante la dictadura cívico-militar.
 
Ferro, alias Oscar o Guillermo, fue detenido hace poco más de un mes, el 7 de setiembre, en España adonde llegó huyendo de la Justicia uruguaya que lo había citado en el marco de la causa que investiga la desaparición del militante comunista Oscar Tassino. 
 
El represor, quien está en una prisión provisional en Madrid, será extraditado hacia Uruguay como sospechoso de haber participado en varios delitos de lesa humanidad como desaparición forzosa, homicidio, genocidio, torturas y privación grave de libertad.
 
Además, Ferro está vinculado con la desaparición forzada de María Claudia García de Gelman y del escribano Fernando Miranda, padre del presidente del Frente Amplio, Javier Miranda.
 
Javier Tassino, integrante de la organización Familiares de Desaparecidos y Detenidos, y hermano de Óscar, dijo a Radio Uruguay que por algunos sondeos realizados en España el represor podría ser extraditado "en pocos días". 
 
Tassino recordó que hay entre 300 y 400 casos con centenares de involucrados en las torturascometidas durante la dictadura que se mantienen encajonadas en varios despachos judiciales.
 

"Cuanto más pidan, más muertos les vamos a hacer"

El 21 de julio de 1977 a las 9 de la mañana tres hombres de particular entran corriendo a la casa de Máximo Tajes 6632, armados y a cara descubierta, gritando pertenecer a las Fuerzas Conjuntas, según la ficha elaborada por la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente. 
 
“Una hora más tarde llega Óscar Tassino e inmediatamente es dominado, tirado al piso y llevado a una pieza del fondo donde es castigado. Luego lo ingresan violentamente a la casa y al cabo de media hora se retiran con él en un auto Peugeot de color blanco”, señala el informe.
 
Entre los hombres que formaron parte de ese grupo de militares que secuestró a Tassino se encontraba Eduardo Ferro, quien fue identificado por Hermes Luis Fulle Fleitas y Ana María Regnier de Fulle ante la Oficina de las Naciones Unidas en Bruselas el 28 de noviembre de 1978. Ambos se encontraban en la casa cuando el grupo de las Fuerzas Conjuntas llegó a la casa donde se escondía Tassino. 
 
“Estuvieron aproximadamente una hora más en mi casa, revisando cosas, y al final, uno de los oficiales intervinientes -que yo calculo sería el segundo que reconozco por un material que he visto aquí, por lo menos creo reconocerlo, un tal Ferro, que sería éste... (El declarante señala una foto entre varias que aparecen en un documento)... la foto es muy mala, pero en éste reconozco al hombre que dio la orden (...). Con este oficial Ferro, que viene junto con una mujer de unos 25 a 30 años, morocha, de pelo negro -no puedo identificar nada más de ella-, se da una conversación medio extraña para la época que vivimos ahora, pero que en aquel momento era común: “Mirá, tenés que darnos gracias a las fuerzas conjuntas y a nuestro comando, porque te vamos a dejar vivo. La condición es que te tenés que ir. Te damos dos horas para irte. Te levantamos el requerimiento en el Aeropuerto de Carrasco para que te puedas ir” (...) si no me iba, luego habría otros servicios que se encargarían de mí. Inmediatamente de eso se produce una conversación en la cual Ferro me dice: “Andá a tu Madre Patria y decile que cuanto más pidan por los presos, más muertos les vamos a hacer, y cuanto menos carne nos compren, más presos van a tener”, narró Fulle. 
 
La jueza penal Dolores Sánchez había citado a Ferro en marzo pero el militar no se presentó, por lo que la magistrada decretó el cierre de fronteras y una orden de captura internacional, que determinó una búsqueda por parte de Interpol. 
 
La causa que indaga la desaparición de Tassino fue presentada en 1985 pero inicialmente fue archivada porque el caso fue incluido en la Ley de Caducidad por el Poder Ejecutivo que entonces encabezaba Julio María Sanguinetti. 
 
Una vez que el caso fue retomado por la Justicia a partir de noviembre de 2011 sufrió toda clase de intentos de obstrucción por parte de los acusados, entre ellas las consabidas chicanas como los recursos de inconstitucionalidad contra la ley 18.831 que restableció el pleno ejercicio de la pretensión punitiva del Estado para los delitos cometidos en aplicación del terrorismo de Estado hasta el 1º de marzo de 1985. 
 
Sin embargo esta no es la única causa que tiene a Ferro como uno de sus protagonistas, ya que es uno de los más notorios integrantes de la llamada “patota de la OCOA” (Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas), junto con José "Nino" Gavazzo, Jorge "Pajarito" Silveira, Ernesto Ramas, y Manuel Cordero, entre otros . 
 
A Ferro también se lo vincula como uno de los autores en los casos de la desaparición y asesinato del dirigente comunista Fernando Miranda, de la desaparición de María Claudia García de Gelman, del secuestro en Brasil de Universindo Rodríguez y Lilián Celiberti, y de la tortura y desaparición de Andrés Bellizzi y Jorge Gonçalvez en Argentina.