Tiempo estimado de lectura:
15/09/2017

Ferro espera por la extradición a Uruguay en una cárcel denunciada por torturas

La prisión conocida como Madrid VII en la localidad de Estremera albergó a dirigentes de gobierno español presos por corrupción y fue denunciada por torturas



El represor uruguayo Eduardo Augusto Ferro Bizzozero se encuentra preso, por primera vez en su vida, a más de 10 mil quilómetros de Montevideo, esperando que se tramite el pedido de extradición para someterlo a juicio por crímenes de lesa humanidad.

Después de décadas de impunidad, Ferro debe responder por su responsabilidad en una de las causas que lo tienen como acusado: la desaparición del militante comunista y dirigente sindical Oscar Tassino, el 21 de julio de 1977.

La detención se produjo el jueves 7 de septiembre en un hotel del centro de Madrid adonde se había alojado como parte de su estrategia de ocultamiento, ya que su captura internacional está pedida desde el mes de marzo. La jueza penal Dolores Sánchez había citado a Ferro en marzo pero el militar no se presentó, por lo que la magistrada dictó el cierre de fronteras y una orden de captura internacional, que determinó una búsqueda por parte de Interpol.

Desde aquel momento la estrategia del represor funcionó y le permitió eludir el requerimiento, pero no contaba con la eficiencia del sistema que en España obliga a todos los hoteles a facilitar a la Policía la lista de sus huéspedes. El hotel envió los datos de los suyos a la comisaría del distrito Centro de Madrid y los agentes hicieron un control rutinario de los nombres que aparecían como alojados.

El rastreo informático disparó la alarma al aparecer el nombre de Ferro como uno de los buscados por Interpol y la alerta para su detención. Inmediatamente, se desplazaron al hotel agentes de la Policía y lo detuvieron en el establecimiento.

Una de las preocupaciones de los denunciantes de las causas que involucran a Ferro era que el conocido represor se hubiera refugiado en España por tener ciudadanía de aquel país, ya que su legislación impide la extradición de connacionales.

Sin embargo, según supo Sudestada, el registro de Ferro en el sistema policial español aparece con su número de pasaporte uruguayo. Si El militar uruguayo tuviera doble nacionalidad debería aparecer con el número de identificación español.

Ferro se encuentra detenido en la cárcel Madrid VII, situada en la localidad de Estremera, a 75 quilómetros de la capital española. El presidio fue inaugurado en 2008 y es considerada como una “macrocárcel mixta” que aloja unos 1.800 internos e internas en un total de 1.180 celdas sobre una superficie construida de 91.761 metros cuadrados.

“Estremera” es una cárcel célebre por varios motivos. Entre ellos por haber sido hasta hace unos meses el lugar de detención de Francisco Granados, secretario general del Partido Popular de Madrid desde 2004 hasta ser destituido el 23 de noviembre de 2011.

Granados es considerado el cabecilla de la trama de corrupción que se conoce como “Púnica”, una estructura organizada que usaba en sus contratos influencias políticas para introducirse en la administración pública en todos los niveles (ayuntamientos, congreso y comunidades autónomas) a fin de obtener irregularmente adjudicación de contratos y de servicios públicos.

Pero “Estremera” también registra denuncias por malos tratos a varios detenidos desde su apertura. Una de las historias es muy reciente. Félix Medina Torres, fue trasladado el 22 de agosto desde la cárcel de Soto del Real (Madrid V) a la de Estremera para una entrevista con el equipo central de observación penitenciaria.

Al llegar fue aislado completamente solo en un departamento que al parecer había sido vaciado al efecto. Y allí quedó, en completa soledad, sin lectura, sin radio, sin apenas ropa, pues no le entregaron nada de las escasas pertenencias personales que traía. Creando llevaba cuatro días en tales condiciones, decidió autolesionarse tragándose los cristales rotos de un foco de luz que había en la celda, "para protestar por un trato que, desde mi punto de vista, cuestionaba a todas luces mi dignidad como persona”, dice la denuncia que ha presentado Medina Torres a través de su abogada.