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27/01/2017

Exgobernador preso de Rio de Janeiro lavó millones de dólares de coimas en Uruguay

Sergio Cabral usaba la sucursal local del Winterbotham Trust Company y estaba asociado con un brasileño que vive en Montevideo.
Sergio Cabral, el ex gobernador de Rio de Janeiro preso actualmente en la cárcel de Bangú, utilizó a un intermediario residente en Uruguay para lavar decenas de millones de dólares obtenidos en una relación ilegal con el empresario Eike Batista, actualmente prófugo de la Justicia brasileña.

El nombre en código del lavador residente en Uruguay es “Juca Bala”, según dijeron dos de los delatores de la Operación Eficiencia de la policía carioca. Estos dos hombres, los hermanos Renato y Marcelo Hasson Cebar, lo único que saben además de este dato es el nombre del nexo en Montevideo: Vinicius Claret. “Sin él, Cabral no hubiera podido viabilizar transferencias ilegales que sumaron USD 100 millones”, según dijo la policía el jueves en Río de Janeiro, durante una conferencia de prensa realizada en la sede del Ministerio Público.

Vinicius Claret también utilizaba los seudónimos Ana Holtz y Peter para comunicarse con los hermanos Hasson Cebar a través del sistema MSN de mensajería instantánea. Una vez acordada la transacción un equipo compuesto por tres personas se presentaba ante los dos intermediarios de Cabral y retiraba los fondos que luego serían acreditados en Uruguay.

El hallazgo de esta nueva pieza del engranaje de lavado de dinero en Brasil refuerza la teoría de que Uruguay es la principal puerta de pasaje de dinero sucio del país norteño al exterior, aseguró el jueves el diario O Globo.



Estos procedimientos policiales suceden en el marco de la Operación Lava Jato, que mantiene en vilo a todo el sistema político brasileño desde 2013, cuando una investigación por la venta ilegal de dólares en un local de lavado de autos derivó en el mayor caso de corrupción de la historia brasileña.

La Operación Eficiencia se da como una derivación de la investigación en Rio de Janeiro, e involucra a Batista, quien fuera durante años el hombre más rico de Brasil, con una fortuna que superó los 35 mil millones de dólares. Batista es acusado de pagar coimas para conseguir contratos de obra con el gobierno del Estado de Rio de Janeiro cuando el gobernador era Cabral, del actual gobernante PMDB del presidente Michel Temer.

“Se logró identificar recursos en el exterior por cien millones de dólares vinculados a investigados, hoy ya reos, como consecuencia de la operación Calcuta”, la quinta fase de la operación “Lava Jato” en Rio de Janeiro.

La conexión Uruguay


El lavado de una cifra cercana a los 100 millones de dólares se produjo a lo largo de 14 o 15 años, según dijeron las autoridades de la Policía Federal durante la conferencia de prensa. La mayor parte de ese dinero fue en beneficio de Cabral y otros dos cómplices en una cuenta radicada en los Estados Unidos.

Cerca de 85 millones de dólares ya fueron recuperados por parte de la Justicia de Brasil, y el dinero restante todavía está pendiente y depende de la cooperación internacional, explicaron las autoridades.

Los dos socios principales de Cabral en a maniobra eran Wilson Carlos y Carlos Miranda. Otro de los involcrados en el esquema de lavado es el empresario Flavio Godinho, ex presidente del popular club de fútbol Flamengo.

Según la investigación, la propina de 16,5 millones de dólares a Cabral fue pagada por Golden Rock Foundation, una empresa de Batista. “Para viabilizar esa transacción fue abierta ua cuenta en un banco panameño y se intentó utilizar una offshore de estas dos personas (Wilson Carlos y Carlos Miranda) de nombre Arcadia asociados. No fue posible realizar esa transferencia y entonces Cabral pidió que se realizara a través de la adquisición de acciones de Petrobras en la bolsa. Al principio Cabral pidió que se invirtiera todo el dinero en la petrolera, pero como eso no fue posible finalmente también se compraron acciones de Ambev, de Petrobras y de la minera Vale”, explicaron los voceros policiales.

Después de la compra de esas acciones por parte de la empresa de Batista, se realizó la transferencia a la sucursal uruguaya del Winterbotham Trust Company, que tiene su sede en la avenida de las Américas 8000 en el Parque Miramar, cerca del aeropuerto de Carrasco. Este banco también tiene sucursales en las Bahamas, Hong Kong y las Islas Caiman.

Según la información de su página web, “The Winterbotham Trust Company (Uruguay) S.A. es una sociedad anónima cerrada uruguaya constituida el 1º de Julio de 1994 y desde entonces dedicada a la provisión integral de servicios administrativos, contables, fiduciarios, de procesamiento de datos y backoffice a diferentes entidades, y en particular, a su casa matriz, The Winterbotham Trust Company Limited, Nassau, Bahamas. La empresa, quien se encuentra inscripta en el Banco Central del Uruguay como prestadora de servicios a entidades financieras del exterior, controla el 100% del paquete accionario de Winterbotham Fiduciaria S.A., Administradora de Fondos de Inversión, una entidad uruguaya regulada por el Banco Central del Uruguay habilitada para constituir y administrar Fideicomisos Financieros de Oferta Pública y Privada”.

La institución tiene disponible en su página web un código de ética en el que se obliga a “Observar las leyes y decretos que rigen su actividad, así como las normas generales e instrucciones particulares dictadas por la Superintendencia de Servicios Financieros”.