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30/03/2017

Dueños de Inmobiliaria Kosak venden un obelisco de US$ 1,5 millones a la Intendencia

Los hermanos Kosak Satorski se quedan con el 50 por ciento y la otra mitad es para la gerenta general del hotel Regency Golf, Ilana Gateño, en una operación de pasaje de manos de 48 horas 


Aunque la autenticidad de la frase que se atribuye al filósofo romano Marco Tulio Cicerón esté en discusión, el agente inmobiliario, Isidoro Kosak, comparte este pensamiento (al menos en sus cuentas de Twitter y Facebook):

“El presupuesto debe equilibrarse, el tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada” y entre otras cosas la “gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado”.

De ser verdadera, la reflexión es difundida en las redes como del año 55 antes de Cristo. Es decir que 2067 años después goza de vigencia, y más que nunca de actualidad, si se traslada el concepto al presupuesto, tesoro, deuda pública y actitud de funcionarios de la Intendencia de Montevideo, y de algunos empresarios y empresaria que han aprendido cómo hacer un negocio excepcional con el gobierno departamental, pero a costas del contribuyente.




Por resolución de la Intendencia (801/17 de16/2/2017) se adjudicó la Licitación Pública Nº 318045/1 “aceptando la oferta presentada por los señores Ilana Esther Gateño Aljanati, Roberto Kosak Satorski e Isidoro Kosak Satorski”.

Así, estos tres empresarios le vendieron al gobierno encabezado por Daniel Martínez un inmueble del barrio Brazo Oriental por la suma de un millón 490 mil dólares, cuando 48 horas antes del cierre de la licitación lo habían comprado por 750 mil dólares.

La resolución firmada por el intendente –a la que accedió Sudestada– establece la “participación de cada una de las personas físicas oferentes”: 50% para Ilana Esther Gateño Aljanati, 25% para Roberto Kosak Satorski y 25% para Isidoro Kosak Satorski, de quienes consta inscripción en el Registro Único de Proveedores del Estado.

Los hermanos Kosak Satorski son dueños de la Inmobiliaria Kosak, que dice tener por misión-visión “ser una herramienta dinamizadora del mercado inmobiliario uruguayo” y “colaborar con el desarrollo económico del país contribuyendo al bienestar y satisfacción de sus ciudadanos”.

La regla del anonimato empresarial



El local de la calle José María Penco 3427, que de un día para otro (o dos días, para ser justos) creció 740 mil dólares en cotización, será “destinado a instalar el Servicio de Señales Luminosas, Laboratorios y Administración del Servicio de Regulación Alimentaria y el Servicio de Áreas Verdes” de la Intendencia.

El sábado 25, el diario El País publicó que el Tribunal de Cuentas (TCR) había objetado la compra del inmueble. El medio extractó párrafos del dictamen pero omitió los nombres de los oferentes que se beneficiaron del negocio. Los medios nacionales que se hicieron eco de la noticia tampoco revelaron la identidad de los empresarios.

La resolución del TCR señala que “el 16/12/16 se realizó el acto de apertura habiéndose presentado un única oferta integrada por Iliana Esther Gateño Aljanati, Roberto Kosak Satorski e Isidoro Kosak Satorski” quienes procuraban venderle a la Intendencia el padrón de la calle Penco “con una superficie de 3.574 metros cuadrados por un precio total de un millón 490 mil dólares”.

El dictamen añade que “de los antecedentes agregados surge que el inmueble que se ofrece fue comprado a MERIAL S.A. por los únicos oferentes, el 14 de diciembre de 2016, en escritura que autorizó la escribana Mariela Parodi (…) siendo el precio total de la compraventa de 750 mil dólares y que según cédula expedida el 7 de diciembre de 2016, por la Dirección Nacional de Catastro el inmueble tiene un valor real 2015 de $ 23.023.378”, es decir 783 mil dólares según la cotización de la moneda a diciembre de aquel año.

De acuerdo a la cédula catastral actualizada del inmueble a la que accedió Sudestada en la Dirección Nacional de Catastro –la que debió tener en cuenta la Intendencia al momento de la compra– el valor del bien en 2016 era de 28,2 millones de pesos (o 983 mil dólares según el tipo de cambio al último día del año).

El 22 de diciembre de 2016 el Equipo Técnico Catastro y Avalúo de la Intendencia sostiene que para una tasación detallada necesita “planos a escala legible”. Pero que luego de “un estudio del entorno que incluye el factor de localización y la dimensión del terreno” y la contemplación de la “información sobre las construcciones existentes” concluye que la “oferta de U$S 1.490.000 es conveniente a los intereses departamentales”. Al día siguiente la Dirección Superior respaldó tal pronunciamiento.

El Tribunal de Cuentas cuestionó que no se haya fijado un “valor de tasación del inmueble, limitándose a expresar que el precio ofertado es conveniente a los intereses departamentales, y en ambos casos con la salvedad de que para realizar una tasación detallada es necesario contar con los planos a escala legible”.

“No consta que se hubiera concurrido al inmueble para estimar su valor”, reprocha el TCR.

El Tribunal sostiene que el “Pliego de Condiciones es en extremo detallista en cuanto a los requisitos que debe reunir como mínimo el inmueble a adquirir, incluyendo no sólo ubicación y superficie sino además las especiales construcciones que deben existir en el mismo, al punto por ejemplo que se indican la cantidad de metros cuadrados que debe contar para Servicios Higiénicos, en el caso 100 metros cuadrados para cada una de las reparticiones a las que se destinará el inmueble”.

Indica además que “no consta en las actuaciones remitidas informes técnicos previos que fundamenten la elección en el pliego de determinada zona de Montevideo para la ubicación del inmueble, así como las especiales características de las construcciones y metrajes que se requieren como mínimo”.

Y subraya que “se presentó una única oferta, la cual cumple con todos los requisitos mínimos del Pliego”.



El detalle del precio inflado al doble

Al Tribunal le llama la atención que en “ninguno de los informes previos a la adjudicación se tiene en cuenta” que el inmueble fue comprado el 14 de diciembre de 2016 en 750 mil dólares y 48 horas después ofrecido (y luego vendido) a la Intendencia por un millón 490 mil dólares.

El 20 de diciembre de 2016 –cuatro días después de la oferta y a seis de la compraventa de 750 mil dólares– el Arquitecto Carlos A. Pascual, asesor técnico de la compra, realiza un “informe técnico de conformidad a los criterios de valoración establecidos en el Pliego concluyendo que la oferta presentada totaliza el máximo de 100 puntos, entendiendo que el edificio ofertado cumple con lo solicitado en los pliegos, resulta apropiado para los fines requeridos y se encuentra dentro de la previsión presupuestal”.

El 6 de febrero de 2017, la Comisión Asesora de Adjudicaciones aconseja “aceptar la oferta presentada y adquirir el inmueble en la calle José María Penco Nº 3427”. Un día después, la Comisión Supervisora de Contrataciones “comparte el Informe de la Comisión Asesora de Compras”. Y el 16 de febrero Martínez firma la adjudicación a los hermanos Kosak y a Ilana Gateño.

El TCR observó el gasto y denunció ante la Junta Departamental que la Intendencia violó el artículo 36 de la ley 9.515 al no contar con la aprobación de 2/3 de votos de ese cuerpo legislativo, necesario para la compra del inmueble.

Argumentó también que la licitación “no se ajustó al principio de buena administración”.

La regla de la buena administración está contemplada en al artículo 311, inciso 2 de la Constitución de la República, y es causal de nulidad en caso de que el expediente llegue al Tribunal de lo Contencioso Administrativo.

El intendente Martínez anunció que a pesar de que se trató de “un proceso transparente de licitación” luego del dictamen del TCR había iniciado una investigación administrativa: “queremos transparencia tanto para la Intendencia como para la ciudadanía”, alegó en su cuenta de Twitter.



Video: Las fluctuaciones del valor, según Isidoro Kosak

Isidoro Kosak Satorski es director, junto a su hermano Roberto, de Kosak Inversiones Inmobiliarias, y así le explicó a InfoCasas TV el tema de las variaciones de precios de los inmuebles: "Podés tener fluctuaciones de precio. Lo comprás en 100, puede valer 80, puede valer 120".